El Regal Barcelona dominó por completo al Madrid desde el segundo cuarto, sin darles opciones de remontada. Y es que hubo momentos en los que los catalanes alcanzaron los 30 puntos de diferencia.
Es cierto que en el club blanco faltaban jugadores clave como Llull, Felipe Reyes, Travis Hansen o Van den Spiegel, lesionados, pero las ausencias no justifican la pobre actuación de los de Messina.
El primer cuarto, el Madrid aguantó gracias a una espectacular actuación, una vez más, de Darjus Lavrinovic. Precisamente el lituano es uno de los pocos que se salvan de la quema, junto a un espectacular Vladimir Dasic que sorprendió a todos con su repentina confianza y desparpajo en la pista.

Al contrario, en el bando blaugrana todos jugaron bien. Ricky asistía como si fuera una máquina; Vázquez dominó el juego interior, rozando la barrera de los 20 puntos; Ndong taponaba a sus rivales cual Infantiles; Navarro y Basile estuvieron bastante acertados en la línea de 6'25; nadie era capaz de quitarle el balón a Sada; hasta Trías tuvo su momento de gloria.
Sin embargo, en el Madrid eran todo errores. Kaukenas y Velickovic no aparecieron en todo el partido; Garbajosa tuvo un día pésimo en el tiro y en el juego interior; Bullock apareció poquísimo, se quedó en los 7 puntos; Prigioni se vino abajo muy pronto; Vidal no pudo con la responsabilidad de tirar del equipo y Messina no le dio oportunidad a los chavales del filial. (Arteaga, Molina y Jodar)
En resumen, el Barcelona le dio una lección de humildad al Madrid y le demostró que si quieren estar entre los mejores de Europa todavía les queda mucho por mejorar.
0 comentarios:
Publicar un comentario